Para una mujer en gestación un extenso vuelo al exterior puede resultar más que agotador. Por eso es fundamental beber mucha agua durante todo el viaje, levantarse de vez en cuando, aunque sea para ir al baño, caminar siempre y, por supuesto, usar el cinturón de seguridad por debajo del vientre para proteger no solo a la mamá sino también al bebé.
Ya finalizado el viaje, es importante evitar desplazamientos largos en cualquier tipo de transporte sobre todo en caminos no aptos para ese tipo de vehículos ya que se pueden generar movimientos bruscos no recomendables.
Tu obstetra, seguramente, además del seguro medico internacional para embarazadas, también te recomendará que durante tu estadía de viaje no practiques actividades intensas ni deportes fuertes o de alto impacto como el esquí acuático, por ejemplo.
Cabe destacar que la compañía aseguradora de viaje únicamente asumirá los gastos de asistencia médica (chequeos médicos de emergencia y/o ecografías) por complicaciones o imprevistos que claramente se produjeron como consecuencia del embarazo. Dicha cobertura se hará efectiva siempre que, durante ese lapso de tiempo, su titular se encuentre vigente.
Es consabido que un viaje siempre genera cambios ya sea por el jet lag o por las alteraciones en la alimentación, entre otras cuestiones. Por esa razón, si estás embarazada y vas a viajar tendrás que contar con un seguro de viaje para embarazadas. Además de consultar a tu médico para tener un panorama completo de la situación para elegir la mejor cobertura que te permita disfrutar no solo de tu embarazo sino, tal vez, de la mejor experiencia de viaje de tu vida.
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