En torno a un viaje hay ilusiones, deseos, ansiedad, ganas de disfrutar. Pero sabemos que el turismo tiene su “lado B”: hurgar hasta conseguir los mejores precios en vuelos y alojamiento, organizar una multiplicidad de aspectos, tener la documentación al día, considerar la contratación de un plan de asistencia al viajero, y diagramar un itinerario que no deje nada interesante fuera de la planificación. En lo que sigue te contaremos cuáles son los 3 errores que el viajero debe evitar a toda costa. Veamos.
Error 1 – Comprar apresurado: Este es uno de los mayores pecados del viajero en tiempos de planificación. Es sabido que cuanto mayor sea la anticipación en la compra de aéreos y en la reserva de alojamiento, mejores serán los precios que se conseguirán. Por lo demás, anticiparse permite llevar una mejor organización general del viaje, sin dejar ningún detalle librado al azar. Esta misma recomendación corre para la contratación de un seguro médico de viaje, pues al escogerlo con anticipación se podrá adecuar lo mejor posible el tipo de póliza a las particularidades del viaje. Ahora bien, anotamos aquí un asterisco de relevancia: comprar a última hora también puede tener beneficios para el bolsillo, pues en los minutos finales es posible conseguir ofertas verdaderamente tentadoras. Eso sí: hay que estar dispuesto al riesgo.
Error 2 – Confundir la asistencia al viajero con el seguro de viaje: Las mencionadas son coberturas que salen al auxilio del viajero en caso de eventualidades que pueden ocurrir durante la travesía, desde un sencillo dolor estomacal, pasando por enfermedades más complejas, hasta la pérdida de equipaje o los documentos, incluso si fuera necesario contar con asistencia legal en el extranjero. Ahora bien, muchos viajeros no conocen cuáles son las diferencias entre un plan de ayuda en viaje y un seguro médico internacional. Como noción general, hay que señalar que mientras el primero actúa en el momento que ocurre el evento, el segundo lo hace bajo la modalidad de reembolso. El siguiente ejemplo servirá para comprender mejor la diferencia: imaginemos que el viajero sufre un accidente esquiando en la nieve; un plan de asistencia al viajero cubrirá en el momento la atención médica, los medicamentos o una posible intervención. Por su parte, un seguro viajero implicará el pago de cada uno de aquellos servicios, se anota el detalle y se realiza un reembolso posterior, una vez que este evento ha transcurrido.
Error 3 – Creer que la salud estomacal se toma vacaciones: Según nos cuentan desde seguros Cardinal, una de las aseguradoras líderes del sector de asistencia al viajero, una de las razones principales por las cuales los asegurados solicitan asistencia es el dolor estomacal. Ocurre que uno de los grandes placeres de un viaje es, sin dudas, probar nuevos sabores, dar “rienda suelta al paladar”. Si bien no diremos que el viajero debe comer todos los días arroz y una manzana, pues por ejemplo sería un pecado pasar por Madrid sin probar un buen jamón crudo o una paella tradicional, sí es importante tener en cuenta que no tomar ciertos recaudos puede ser un error insalvable. ¿Quién quiere pasar tres días enteros encerrado en la habitación de un hotel por un dolor de estómago que no permite salir a recorrer? El consejo: probar nuevos sabores, pero hacerlo a consciencia.
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